EL CLIMA

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3/20/2015

Carta abierta de Pablo Aued en relación a la implementación de la Tasa Portuaria


En mayo de 2002, se me puso al frente de la flamante área de empleo municipal. Eran tiempos realmente difíciles, la Argentina nunca había estado peor. Desde el gobierno municipal peronista se había lanzado un feroz plan de austeridad que incluía medularmente: reducción de los sueldos de la planta política al 50%, prioridad en el pago de salarios municipales y compra de insumos médicos. No había ni para pagar el gas natural; todo ese invierno no hubo calefacción en el Palacio Comunal. Y menos había para computadoras. Gerónimo Venegas, con buen tino, dispuso que algunas PCs
que había en la sede de las 62 Organizaciones –para cursos de Office 95- sean prestadas a las oficinas donde se administraba el destino y el contralor de la contraprestación educativa/social de los 3100 planes de empleo, que eran muy significativos en la vida comunitaria local. Desde el PJ se había realizado un trabajo enorme de relevamiento con las Unidades Básicas que nos permitía cruzar datos continuamente. Era el Partido que nos había provisto un software propio que era de utilidad para interseccionar variables sensibles. Cuando en diciembre de 2003, nos fuimos del gobierno, las maquinas -en comodato- se devolvieron a la 62, y el soft también. Se traspasó el gobierno con 1,2 millones de pesos superávit.

En mayo de 2009, en el acto de inauguración de campaña en el Club Defensores de Quequén, el por entonces intendente Molina –desesperado por la contingencia electoral que lo rodeaba- dijo: “Seamos conscientes quienes son los enemigos de Necochea, desde ese sindicalista que desde Suiza contando sus centavos…” (por Venegas) y “tiene el tupé de poner como candidato a quien fue el ladrón que se llevó los bases de datos de los planes jefes cuando entramos al gobierno…” (Por quién suscribe). Final del cuento, la lista de Molina que había sacado 23.000 votos en 2007, terminó alcanzado 12.300 (perdiendo casi la mitad de los sufragios que había obtenido hacía dos años). Finalmente, cuando el mismo Molina se presenta en 2013, como candidato por tercera vez, termina sacando 8000 magros votos. En síntesis, 15.000 votos menos que en 2007.
Adónde voy con todo esta larga introducción, que habiendo escuchado varias declaraciones radiales del dirigente gremial Daniel Monjes, que marcha de profuso raid radial ordenado por alguna autoridad del Consorcio de Gestiòn del Puerto de Quequèn (¿solo por convicciones?), replicando los mismos dichos de Molina en 2009, me permito contestarle.
Debo empezar diciéndole, que la autoridad –moral y política- que poseo para legislar y representar a una gran porción del electorado –al igual que mis pares- emerge, simplemente, del voto de la gente. Esa misma gente que desoyó a Molina –y sus diatribas- en 2009, cuando obtuvimos 22.200 votos en la elección de ese mismo año, el año de las cobardes acusaciones. La misma legitimación ciudadana que nos dispensó el vecino, cuando logramos, cuatro años después en 2103, un enorme respaldo que alcanzó los 24.200 votos. Mis 18 pares, me eligieron por unanimidad Presidente del Concejo Deliberante en diciembre de ese mismo año.
Esta humilde reflexión deviene a que el Estado Municipal, en su conjunto (más allá de las estigmatizaciones y los calificativos del Sr. Monjes) ha tomado la férrea decisión política de gravar algunas actividades donde, a las claras, la concentración de la renta local es tangible y notoria. Empezando por los Derechos de Publicidad y Propaganda a las Multinacionales, el aumento de las Tasas a los Barrios Cerrados y –también- a la Tasa a los Exportadores (‘Tasa Portuaria’). Tenemos un Estado local desfinanciado, con un Presupuesto que debería tener unos 200 millones más -de los 500 disponibles- (cabe señalar que el presupuesto de Lobería tiene 9500 pesos por habitante, Tandil unos 7500; nosotros en Necochea, solo 5000).
Para eso debemos de dejar de “cazar en el zoológico” y explorar nuevas vías de tributación; salvo que algunos dirigentes gremiales propongan más aumentos de tasas para el vecino. Ya suficiente con el Impuesto a las Ganancias que sí se ha convertido en un impuesto al trabajo, y se escucha pocos a algunos gremialistas quejarse de esto que es grave y erosiona el bolsillo de los asalariados.
Cuando el Sr. Daniel Monjes trata de “cuatro de copas”, de que no “tenemos dos dedos de frente” y demás adjetivos a los concejales, no los descalifica a ellos; se termina burlando arteramente de la gente que nos eligió, de las voluntades anónimas que hay detrás de cada bloque político, piensen como piensen. El respeto a las instituciones de la democracia es esencial si pretendemos un dialogo republicano y respetuoso. Yo también coincido que el encuentro en el Concejo Deliberante con los Gremios, por momentos, fue “lamentable”; principalmente cuando se prometieron “ESCRACHES” a los concejales que habían votado la norma. No generalizo, pero pasó. Ahora trata a algunos concejales de “cachivaches”.
Deseo, de corazón, que el camino de la diatriba fácil y la incontinencia verbal –esa misma que marcó “a fuego”, en mayo de 2009, el inicio del ocaso de Molina- no gobierne algunos ánimos caldeados de quienes se dicen representar “intereses nobles” como el Sr. Monjes. No ayuda descalificar y creerse pícaro porque falta el respeto. Me hubiese gustado mucho más que algunos dirigentes gremiales se pongan a trabajar codo a codo con el Municipio para poder –efectivamente- cobrarles a las Exportadoras en vez de repetir, como loros, “no van a pagar nada, no van a pagar nada”. Destaco la hombría de bien y la representatividad gremial -en serio- de la enorme mayoría de los dirigentes gremiales sentados en la mesa hace días atrás en el Concejo Deliberante.
Yo me pregunto, como sabe el Sr. Monjes que las Exportadoras no van a pagar absolutamente nada; cuando las mismas (por las Exportadoras) NO han dicho palabra alguna, ¿De donde obtuvo semejante certeza? Uno podría inferir que posee información, que desde el poder político no se dispone, entonces me vuelvo a preguntar: ¿La obtuvo porque habla directamente con las Exportadoras?
No voy a negar que las consignas de “defender la competitividad de Puerto Quequén” y “la defensa de los puestos de trabajo” son dignas de ser escudadas a ultranza; pero tampoco voy a negar que sí se tiene información precisa de las Exportadoras y la misma es livianamente exteriorizada, uno se convierte -sin querer y confundiendo los roles- en VOCEROS DE LAS PROPIAS EXPORTADORAS. Lo ideal sería trabajar efectiva y solidariamente para cambiar el estado de cosas, es decir que puedan aportar sin que esto sea un detrimento a la operatoria portuaria. Sigo sin entender: ¿Por qué un dólar para el dragado NO distorsiona, y medio dólar para las arcas municipales en obras para Quequèn SI distorsiona, rompiendo letalmente la ecuación portuaria, dejando trabajadores masivamente en la calle y expulsando a las Exportadoras del Partido de Necochea como si fueran diplomáticos norteamericanos en la Venezuela de Maduro?
En nuestro caso, pretendemos devolverles parte de la dignidad arrebatada por todos los gobiernos (he dicho: todos los gobiernos locales) a los quequenenses, con un Fondo Compensador Solidario que se va a nutrir con lo que puedan eventualmente pagar las Exportadoras. De este fondo, controlado y auditado por los propios vecinos a través de las Sociedades de Fomento, se dispondrá de un 80% al mejoramiento de la red vial, y el 20% para la potenciación del Sistema de Salud -Hospital Irurzun y Centros Periféricos de Queuquen-. De eso se trata.
Aspiro que la concordia y la templanza primen en el dialogo entre sectores, siendo natural que los gremios puedan estar celosos en el sendero del cuidado de las fuentes laborales de sus representados; pero también es dable que nosotros –como poder político- estemos buscando alternativas ciertas y reales para mejorarle la calidad de vida a nuestros representados que es, sin distinciones, toda la ciudadanía de Necochea. Y estratégicamente –para el caso que nos convoca- el pueblo de Quequén. Por más que alguno soslaye, liviana y descaradamente, nuestra representatividad.
Pablo Aued
FTE DN

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